miércoles, 19 de abril de 2017

Sor Juana Inés de la Cruz "El Ave Fénix de América" por Washington D. Gorosito Pérez




(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez            

Sor Juana Inés de la Cruz "El Ave Fénix de América" murió el 17 de abril de 1695 y dejó todo a los pobres.
El hallazgo del testamento del sacerdote José de Lombeyda Ward  a inicios del 2011 en el Archivo General de la Nación mexicana, fechado el 15 de junio de 1695 en el cual se establece que Sor Juana Inés de la Cruz, dona su biblioteca para ser vendida con el objetivo de obtener recursos para ayudar a los más necesitados es un documento fundamental para entender la vida de la monja jerónima.
Un experto en la temática como lo es el Maestro en Letras Alfonso Soriano Valles, considera que este hallazgo no es menor, ya que hasta hace unos años la creencia era que la poetisa había sido obligada por al jerarquía católica a deshacerse de su bien más preciado,  su tesoro: su biblioteca.
Recordemos que la biblioteca de la también llamada “Décima Musa” ubicada en su celda de claustro llegó a superar los 4000 volúmenes y fue considerada la más grande del Virreinato de la Nueva España y de América Latina en su época.
Para Soriano Valles el documento confirma tanto la religiosidad de Sor Juana Inés de la Cruz, como su luminosa actividad intelectual.
Pero ¿por qué el padre José de Lombeyda Ward fue elegido como agente para la venta de sus libros? Se sabe que el sacerdote fue un amigo que acompañó a Sor Juana a lo largo de buena parte de su vida.
Lombeyda por ejemplo, cuando las Jerónimas la aceptaron como hermana profesa, fue uno de los otorgantes de la toma de hábito y bendición el día 8 de febrero de 1668 y un año después testificó en su testamento.
Este documento confirma lo que dos personalidades habían adelantado en sus obras sobre Sor Juana, Diego Calleja, un jesuita que fue el escritor de su primera biografía y el obispo Juan Ignacio de Castorena, quien es considerado el primer periodista de México.
Ambos intelectuales certifican que los donó para “enajenarse evangélicamente de sí misma” y “dar de limosna hasta su entendimiento en la venta de sus libros, su precio puso en el erario de los pobres, las benditas manos de su prelado, el esclarecido doctor don Franciscote Aguiar y Seijas, dignísimo arzobispo de México”, según testimonio del primero.
Según Valles, el padre Lombeyda entregaba el dinero proveniente de la venta al entonces arzobispo Aguiar y Seijas, para que éste hiciera las obras de caridad correspondientes. Pero Lombeyda murió en 1695, por lo que dispuso en su testamento que el arzobispo se quedara con lo que restaba.
En el verano de 1691 llovió incesantemente en el valle de México y Puebla; como consecuencia se perdieron las cosechas y la capital virreinal se inundó. La situación de emergencia se produjo al año siguiente, sin que el gobierno lograse mejorarla.
La problemática desembocó en una revuelta popular que estalló el domingo 8 de junio de 1692 la más grave que sufrió la ciudad de México durante todo el virreinato. La escasez duró hasta 1693 y afectó a todas las clases sociales sin excepción, aunque fue muy grande la mortandad entre los indígenas.
De ahí que Sor Juana o el “Fénix de América”como se le bautizara posteriormente debido a la importancia de su obra decidiera vender su biblioteca (“quita pesares”, como la llamaba), donar su tesoro para ayudar a los habitantes de más bajos recursos de la ciudad de México, esos tesoros que permitieron que en su claustro se transformara en ave de maravilloso plumaje que recorriera el mundo intelectual mirando muy por encima debido a su calidad intelectual, es mundo que estaba dominado por “cuervos”, aves negras que no daban espacio al vuelo de la creatividad femenina.
La separación de Juana y sus libros sin lugar a dudas debe haber sido la más difícil de su vida aunque seguramente fue superada por el don de gentes y amor al prójimo de la escritora.
A principios de 1695 una epidemia entró en San Jerónimo, y Sor Juana cuidando a sus hermanas, cayó enferma, enfermedad que la llevará a la muerte el 17 de abril de ese año, día que como dice el padre Calleja fue para ella “el principio de la eternidad”.
Al morir Sor Juana tenía 46 años. En el libro de profesiones del convento había escrito meses antes:

Aquí arriba se ha de anotar el día de mi muerte, mes año, suplico, por amor de Dios y de su Purísima Madre, a mis amadas hermanas las religiosas que son y en lo adelante fuesen, me encomienden a Dios, que he sido y soy la peor que ha habido. A todas pido perdón por amor de Dios y de su Madre:

                                                                               Yo, la peor del mundo:
                                                                                Juana Inés de la Cruz

                                     
(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México

sábado, 15 de abril de 2017

Maltrato animal por Rosario Valcárcel

Maiden con Livia


(Las Palmas de Gran Canaria) Rosario Valcárcel 

La primera vez que vi a Maiden, supe que no era "el gato con botas" que yo había conocido en mi niñez, ni el de Shrek y mucho menos el negro de Allan Poe. La primera vez que la vi me provocó la misma impresión de aquellas historias literarias de animales humanizados que, inventados por seres humanos, me desataban pánico. Miedo, el mismo que me originaba aquellos cuentos de ogros y brujerías de mi infancia, tanto que lo recuerdo como la única cosa que parecía proporcionarme desasosiego. 
Pero afortunadamente todo eso cambió con los años, y entre la gata y yo se fue creando un vínculo, que yo me atrevería a decir, amoroso. Maiden se dejaba acariciar, se acurrucaba junto a mis pies, se subía a mi falda, ronroneaba cuando yo le acariciaba con la yema de los dedos: el cuello, el lomo, la barriga. ¡Cuánto le gustaba! Me seguía por todos los rincones de la casa. Remilgada y caprichosa, apuraba el paso, se escondía y con sus garras hacía miles de diabluras. Pero poco a poco como un hada convertida en gatita nos fue conquistando. Se ganó el corazón de la familia. Y yo entendí el por qué en la antigüedad los adoraban como a dioses.  
De vez en cuando recuerdo cómo la conocí. Fue aquel día que al entrar en casa me encontré a la familia sentada en el cuarto de la tele, y entre ellos a una gata pequeñita, siamesa, mezcla con callejera, de pelaje blanco y negro y ojos azules. La mimaban mientras ella quería zafarse de los brazos de uno de mis hijos, ahora no recuerdo quién la sujetaba. Lo que si recuerdo es que el nombre se lo puso mi hijo Roberto. Y sin la menor compasión dije: 
-¡Saquen esta gata fuera de casa! ¡Aquí no la quiero!
-Pero alguien dijo: -¡Si la echamos se convertirá en felpudo del asfalto! La encontramos en la calle, abandonada, asustada. -¿Por qué no la dejamos hasta mañana? gritaron todos alarmados.     
Esa fue la excusa que me dieron para aplazar la despedida, y a mí al ver su mirada triste de animal asustado, me invadió un sentimiento de ternura y pena. Fue un error creer que al día siguiente ya no estaría con nosotros. No la quería entonces, pero cuanto la quise después. Con su andar suave y sus piruetas para cazar moscas, pájaros o cualquier cosa que se moviera, aportaba un aire entrañable a la casa. ¡Cuánto me gustaba! 
Pronto un repentino sentimiento nos unió, se convirtió en un miembro más de la familia con sus alegrías y sus tristezas, con su mirada velada por una lágrima que siempre le afloraba. El veterinario nos dijo que era un defecto de nacimiento. Con Maiden entendí ese amor que los ingleses sienten por las mascotas, entendí el respeto y la adoración de los egipcios por los gatos y perros. Por la figura de Anubis. 
Estos días los medios de comunicación han dado noticias espeluznantes sobre el maltrato animal, sobre peleas de perros, de gallos… Alarmante es el incremento de la violencia hacia los animales en nuestra sociedad, quizás porque en el hombre se dan cita los peores rasgos de la especie y cometen atrocidades que puede ser intencionada, maliciosa o irresponsable, me da igual, la definición. Lo único que es cierto es que el hombre es el único animal que ha alcanzado la fase suprema de la crueldad.
El problema es que el maltrato no deja de crecer. Sólo el Seprona realizó en 2016 más de 12.400 actuaciones, de situaciones de abandono, desnutrición, asesinato. Solo el hombre parece sentir gusto en maltratar, aniquilar, arrancar el alma a un ser vivo, sin más razón que el divertimento y la destrucción. Por eso, desde la más tierna infancia debemos transmitir a los niños educación y respeto. Entender que no son un juguete y que cuando llegan unas vacaciones no debemos abandonarlos. Concienciarnos  todos de que los animales son seres vivos, y no sólo los domésticos, también los salvajes que en otras épocas fueron libres. 
Afirma Erich Fromm que es difícil que una persona que es cruel hacia los animales, difícilmente cambie de actitud, seguirá siendo cruel con sus semejantes también. Por eso los pacifistas, animalistas debemos seguir luchando por la verdadera justicia.

(c) Rosario Valcárcel
Las Palmas de Gran Canaria
España 

texto y fotografía enviados y autorizados  por Rosario Valcárcel para su publicación en la revista Archivos del Sur, 

Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com


martes, 11 de abril de 2017

Jerome Rothenberg: "el poeta es un chamán" por Washington D. Gorosito Pérez


(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

Hace unos días invitado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) de México, el escritor estadounidense Jerome Rothenberg, uno de los poetas vivos más trascendentes de la literatura estadounidense, creador de la denominada etnopoética, presento su libro Testigo y Milagros traducido al español en una sala del Palacio de Bellas Artes.
En el evento externó que “la poesía aparece en muchos lugares: lugares viejos, nuevos, conocidos y desconocidos, en lugares comunes pero también en lugares marginales donde no se esperaría que hubiese poesía”.
Según Rothenberg, “podemos decir que la poesía siempre ha ocurrido y se produce de manera constante y permanente en el mundo, y aparece en todas partes, inclusive en las letras de las canciones (Creo lo dijo por su paisano Bob Dylan que acaba de obtener el Premio Nobel de Literatura), que son de alguna manera poesía del ser humano”.
Quien escribe poesía puede, con mayor o menor medida, dirigir su mente y su mirada hacia las posibilidades del futuro, teniendo siempre en cuenta lo que el pasado nos ha ofrecido, lo que nos ha arrojado el devenir del tiempo. El escritor, de más de 100 libros de diversos géneros literarios, expresó que algunos piensan que la poesía está alejada de la gente y que no refleja la violencia del mundo. “Eso se debe a que el temor y la tragedia no siempre entran en la poesía, no se dicen siempre que ocurren, pero sí creo que han ocupado un lugar importante y fundamental en ella.
“Puedo decir con toda certeza que la poesía siempre ha tenido un lugar en el mundo, aunque algunas veces diferimos del tipo de poesía que se produce. La poesía como yo la entiendo y como yo la conozco, es aquella que es capaz de cambiar la mente y el mundo de las personas que caen bajo su embrujo”.
Por eso considera que la poesía no tiene porqué excluir el presente (de violencia e injusticia) sino al contrario, y a pesar de que muchas veces puede parecer dispersa por ocuparse de muchos fenómenos humanos a la vez, creo que no debe relegar nunca el terror y los problemas a los que se enfrenta el mundo de hoy. Los problemas de injusticia siempre deben tener, también, un lugar en la poesía”.
Recordemos que la etnopoética de la que Rothenberg es creador, es una manera novedosa de observar la poesía en las culturas originarias, desarrollar performance a través de ellas y establecer un poco del aura ritual que las envuelve.
El poeta estadounidense aseveró que una de las tareas que ha desempeñado el poeta en la historia es la de ser un visionario. “y eso se deriva del hecho de que su trabajo tiene mucho que ver con el trabajo chamanístico; el chamán es alguien que ve visiones, que escucha voces, y aunque eso se lo atribuimos en la actualidad a los locos, creo que el poeta sí tiene algo de esa locura, si no, no sería poeta”.
Aunque consideró que “habría que hacer una distinción entre los visionarios y los profetas, pues con frecuencia los poetas son buenos visionarios, tienen buenas visiones, pero no funcionan como profetas porque sus profecías no siempre son tan buenas como lo quisiera el grueso de la gente”
“Mi voz tiene otras voces dentro”, ha dicho el poeta con referencia a lenguas de grupos étnicos de varias partes del mundo y que Rothenberg ha reunido en innumerables trabajos antológicos. Disfrutemos uno de sus poemas:

                                             POEMA SUEÑO  


Montado en el tranvía
a través de las calles de
Salamanca
después de la nueva parada del subterráneo
donde el montón de indios
emergen oscuros granos de maíz
todavía en mi puño
los muertos de Salamanca
elevan mi boca
llena
de canciones y llanto.

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México.

martes, 28 de marzo de 2017

A 75 años de la muerte de Miguel Hernández el poeta de la resistencia por Washington D. Gorosito Pérez

(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

Miguel Hernández, fue a la escuela hasta los 14 años, debió abandonarla por la presión ejercida por su padre, autoritario y analfabeto para que se hiciera cargo del ganado. Su padre era tratante o corredor de ganado, especialmente caprino.
El escritor siempre tuvo enorme diferencias con su padre, que no comulgaba con la vocación de poeta de su hijo, llegando al grado de no visitarlo nunca cuando estuvo recluido en prisión, agonizando de tuberculosis y neumonía. Es más, la brutalidad era tal que su padre no fue a su entierro, dicen que el único comentario que externó en determinado momento, ante los cuestionamientos de la gente por la muerte del poeta, fue: “él se lo ha buscado”.
Miguel Hernández no tuvo la estrella de otros antifranquistas, intelectuales y artistas pro- republicanos quienes en los últimos días de la Guerra Civil Española, cuando ya se vislumbraba claramente que todo estaba perdido para la  Segunda República Española, buscaron la salvación del exilio en otras tierras.
Caminando con su soledad a cuestas y sin dinero, cruzó la frontera hacia Portugal, seguramente planeaba huir posteriormente del territorio luso, quizás a América. Pasados unos días de su ingreso a Portugal, la policía del dictador Antonio de Oliveira que gobernaría al país desde 1932 a 1968, lo arrestó y lo entregó a la Guardia Civil Española en el pueblo de Rosal de la Frontera.
En los bajos de la hoy Biblioteca Municipal, fue encarcelado el poeta, que posteriormente sería trasladado a Huelva y de allí a Madrid donde fue encarcelado. El 15 de septiembre de 1939 debido a las gestiones de José María Cossio, escritor y polígrafo, quien en 1948 será nombrado miembro de la Real Academia Española, con quien colaboró el poeta en la redacción de la enciclopedia taurina, fue liberado.
Viajó a Orihuela para reunirse con su familia. La Embajada de Chile le hizo un ofrecimiento para exiliarse en el país trasandino que el escritor no aceptó. Fue delatado por algunos habitantes del pueblo, un reconocido reducto ultraconservador y nuevamente fue detenido. Condenado a muerte recorrió varias prisiones, hasta ser confinado en el Reformatorio para Adultos de Alicante, dónde pasaría sus últimos días, enfermo y esperando ser trasladado a un hospital antituberculoso.
La autoridad le ofreció tratamiento médico si renunciaba a sus ideas, a lo que él poeta se negó rotundamente y falleció el 28 de marzo de 1942, víspera del domingo de Ramos. Miguel Hernández está considerado como el poeta d ela resistencia antifranquista y el fundador de una poesía de fuerte acento social, influida por el modernismo y la Generación del 27. Su primera poesía es la de más complejidad lingüística, con claras influencias de Garcilaso de la Vega, Góngora, San Juan de la Cruz, Juan Ramón Giménez y Rubén Darío.
Perito en lunas, fue su primer libro escrito en 1932 y publicado en 1933 con 42 poemas. Comparto la octava titulada Horno y luna, precisamente en la que aparece la razón del poemario que compuso Miguel Hernández:


Hay un constante estío de ceniza
para curtir la luna de la era,
más que aquella caliente que aquél ira,
y más, si menos, oro, duradera.
Una imposible y otra olvidadiza,
¿Hacia cuál de las dos haré carrera?
Oh tú, perito en lunas; que yo sepa
que luna es de mejor sabor y cepa.

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México 

domingo, 19 de marzo de 2017

Hans Magnus Enzensberger: "La poesía no cambiará al mundo" por Washington D. Gorosito Pérez

(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

Enzensberger considera que todos tenemos que ver con la poesía, niega ser crítico literario aunque tiene una opinión clarísima al respecto. “Entiendo que la literatura es una pequeña industria. Veamos: en la gran industria cuando uno invierte un billón de dólares, se fabrican mejores automóviles, pero como las letras son una industria pequeña, no vale ese principio. Si los escritores son bien o mal pagados, eso no se relaciona con la calidad de los libros.
Así que seguirá siendo un misterio que existan periodos históricos en los cuales aparece una literatura sensacional, y lo mismo que haya lapsos de 10 años en los cuales la producción escrita es más bien mediocre”.
En la poesía, uno de los temas favoritos de Enzensberger, encuentra enorme ventaja numérica: “La poesía es minoritaria, pero por fortuna sabemos que las minorías cuentan. Por ejemplo, ¿qué tantos son los grandes físicos? Muy poquitos. Así que las minorías étnicas, religiosas, artísticas y de cualquier tipo, en realidad son muy significativas.
Si se eliminaran las minorías, una sociedad dejaría de funcionar. Entonces, modestamente, los poetas cuentan, según yo. Existe la idea de que la mayoría de las personas no tienen nada que ver con la poesía, lo cual es totalmente falso. La poesía no es sólo la que aparece en los libros, por cierto de escaso tiraje.
Basta pensar cuántas personas saben de memoria el Ave María o Yellow submarine, La Internacional o las rimas de la infancia que todos conocemos y podríamos citar. Eso también es poesía, de mayor o menor calidad, pero muy pocos lo advierten.
Sobre el “poder” de la poesía, el escritor y ensayista alemán dice ser cauto respecto a la capacidad subversiva de la poesía. Son los dictadores los que creen en ese poder subversivo y por eso les tienen horror a los poetas.
“Soy escéptico en cuanto a que la poesía revolucione al mundo. Si uno quiere cambiarlo, hay métodos más eficaces”.
Recordemos que el escritor alemán confesó en varias oportunidades no tener el don del narrador de largo aliento, “desde un punto de vista técnico, me podría sentar y escribir también una novela montando una pieza tras otra, pero creo que debe haber algo especial en la voz del narrador. En Marruecos, en las plazas de los mercados aún se ven narradores orales, parados encima de un cajón. Si cuentan algo interesante, la gente se queda a escucharlos; si no, prosiguen su camino. Yo no lo tengo, y también me falta paciencia”.
Hans Magnus Enzensberger, ha calificado su poesía como “utensilios de uso”:  poesía que deba provocar y causar reacciones. Citas ensayísticas, juegos de palabras, expresiones del argot, se hacen presente en su poesía teniendo como objetivo una reflexión autocrítica sobre la capacidad de advertencia de la propia palabra y sobre la efectividad social del arte. A continuación el poema Derivo de Hans Magnus Enzensberger,  traducido del alemán por José Luis Reina Palazón:
DERIVO
El cerebro cae en picado
cada vez más profundo.
Los cables tensores
sacudidos por el viento
descendiente.
El timón cimbra,
se desvía
“por sí solo”.
También una música;
aire que susurra,
maderas que crujen.
Larguero,
oído, cabeza,
que estallan.
Remolino
sin dolor,
que se olvida
así mismo,
solemne,
ligero,
deslizarse
hacia
lo oscuro.


En 1962 en su ensayo Poesía y política, el escritor plantea los presupuestos del compromiso en la literatura: “El aspecto político de la poesía debe serle inmanente. Ninguna derivación desde fuera es capaz de revelarlo”. Enzensberger insiste en que es “tarea política” del poeta “renunciar a cualquier encargo político y de hablar por todos incluso allí donde no habla ninguno, de un árbol, de una piedra, de lo que no es”.

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México

miércoles, 15 de marzo de 2017

Ushuaia en fotografías

cumbres nevadas en febrero 
Biblioteca Popular Sarmiento
Parque Centenario, al fondo el Cementerio de antiguos pobladores
en la ciudad de Ushuaia 
distancias 
azoteas en Ushuaia 

escalinatas del Parque Centenario, al fondo vista de
la Biblioteca Popular Sarmiento, Cementerio de antiguos
pobladores y la bahía

(Buenos Aires)

Ushuaia, la ciudad capital de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, la ciudad más austral de la República Argentina tiene muchas bellezas naturales para conocer y disfrutar. También cuenta con bibliotecas como la Biblioteca Popular Sarmiento y algunas librerías. El clima resulta propicio para dedicarse a la lectura y hay muchos autores fueguinos que escriben sobre la historia de la región, sus primeros habitantes de los pueblos originarios, la colonización y los aventureros que llegaron al lugar, y también ficciones.
En estas fotografías que tomé al visitar la ciudad en el mes de febrero de este año, se pueden ver la Biblioteca Popular Sarmiento, el Cementerio de antiguos pobladores que quedó ubicado en la ciudad, el Parque Centenario y una vista de la ciudad y las cumbres nevadas en pleno febrero.

texto y fotografías: (c) Araceli Otamendi

lunes, 13 de marzo de 2017

Un poema a Comala en el centenario de Juan Rulfo por Washington Daniel Gorosito Pérez













(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

En el pequeño y lúgubre Comala, el escritor mexicano Juan Rulfo (1917- 1986) ubicará los personajes de su extraordinaria novela Pedro Páramo (1955). Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno (el nombre completo del escritor), también por medio del cacique de la obra, mostrará el origen de la muerte de Comala.
Ese Comala ubicado, a la manera de un comal (implemento de cocina que se usa para calentar los alimentos sobre las brasas), “sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del infierno”, al decir de Abundio al anunciar la proximidad del pueblo a Juan Preciado, en las primeras líneas de la novela.
El mismo Comala que Dolores Preciado recordará como “el pueblo que huele a miel derramada”. También otro personaje, me refiero a Damiana se lo describirá a Juan Preciado: “Un pueblo muerto, poblado sólo de voces gastadas, ecos, murmullos, fantasmas y sombras. Son los ecos de Comala los que le contestan a Preciado cuando grita: ¡Damiana!...¡Damiana Cisneros! (ibid) y recibe por única respuesta: “¡…ana…neros! ¡…ana…neros…!
El ambiente de Comala es sórdido y asfixiante. Por el pueblo corre un viento desolador, arrastrador y frío. Un pueblo cuyos habitantes son fantasmas y muertos en vida; se escuchan murmullos que llevarán a Juan Preciado aquel que al principio de la novela nos dice: “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”; a descubrir el mundo sórdido de ese pueblo… Comala.
Un pueblo, en el que los muertos “viven” en el sótano enterrados. Comala se transforma entonces en un pueblo subterráneo. El calor asfixiante de Comala y su aire viejo y entumido. Recordemos: “Vine a Comala donde todos estaban muertos. También los perros descarnados estaban muertos aunque los oía ladrar. El reloj de la iglesia se había parado. Por la calle de enfrente pasaba gente platicando como si fuera visible. Se habían quedado allí porque no tenían donde ir. Era mediodía. Debajo de nosotros el suelo quemaba, encima de nosotros el sol ardía”.
Importante aclarar que Comala, el espacio narrativo donde Rulfo desarrolla Pedro Páramo, no es un lugar específico de la provincia mexicana, sino que recrea todos aquellos pueblos de la tierra natal del escritor (Estado de Jalisco) que iban quedando abandonados.
Escribe el novelista Jorge Volpi, director del Festival Internacional Cervantino en el prólogo a una de las ediciones de Pedro Páramo: “A pesar de la fidelidad de Rulfo al lenguaje de los Altos de Jalisco, o a la recreación de la historia completa de un pueblo mexicano durante la época revolucionaria, Comala podría estar en cualquier parte justamente porque no está en ninguna. Su aridez y su soledad son universales”.
Cuando muere Susana San Juan, única mujer inasible al amor y el deseo de Pedro Páramo, las campanas tocan sin cesar durante días. La gente que no sabe qué ha ocurrido, celebra las típicas fiestas de pueblo, mientras las campanas tocan a muerto. Por esto, Pedro Páramo furioso decide vengarse: “Me cruzaré de brazos y Comala morirá de hambre”. En ese momento que el terrible cacique, deja de apoyar a Comala, el pueblo dará sus estertores y lentamente morirá.
El 16 de mayo se cumplen 100 años del nacimiento de Juan Rulfo. En su homenaje va el siguiente poema titulado:
COMALA
Entre los cerros
donde los muertos sí hablan,
huyendo de la niebla
se divisa Comala.
El pueblo asoma su rostro
ante la máscara del alba
emergen paladas de maldiciones
arropadas en silencios inmensos
susurros y rumores suben del subsuelo
al paraíso de sombras de arriba.
Sombra de la que surgen
los verbos iluminadores de historias
escritura de ausencia y cementerios
la Media Luna estaba sola en silencio.
Árida tristeza
aleteos del alma- escasez de sonrisas,
libélula errante - la muerte.
Comala,
con él,
se desmorona como un montón de piedras.

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México.


imágenes:

tapa del libro Obras El llano en llamas
Pedro Páramo y Castillo de Teayo, Juan Rulfo
textos introductorios de Gabriel García Márquez
Jorge Luis Borges y Susan Sontag
editorial RM VERLAG, S.L, 2011

fotografía de Juan Rulfo, muestra Juan Rulfo fotógrafo
http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=secciones.VisualizaArticuloSeccionIU.visualiza&proyecto_id=2&articuloSeccion_id=1806