jueves, 17 de octubre de 2013

Las culturas precolombinas y la literatura - Magda Lago Russo


Las culturas precolombinas son culturas indígenas de América que se desarrollaron en la época histórica anterior a la influencia y dominio europeo .Precolombino o antes de Colón, se aplica a a los pueblos que conservaron sus características autóctonas hasta que fueron conquistados por los europeos.
Siglos antes de la llegada de los españoles, existía en el continente americano áreas pobladas por gran diversidad de pueblos indígenas, muy civilizados (Mayas, Aztecas e Incas) y de culturas intermedias (Tainos, Araucanos, Guaraníes, Charrúas, Pampas). De las más avanzadas surgieron tres grandes centros de civilización: el de los mayas, en Guatemala y Yucatán; el de los aztecas en México; y el de los Incas, en el Perú, que han dejado un legado artístico en templos, palacios, cerámicas, esculturas, pinturas, industria del tejido, orfebrería y tallas en madera. Tenían rasgos comunes como:   Desarrollo de conocimientos científicos y expresiones artísticas. Tipos de organización social muy avanzados Gran desarrollo en el cultivo agrícola, especialmente el maíz (economía agrícola).
Teatro ritual y conocimiento de la poesía (épica y lírica) y de la poesía narrativa. El pensamiento mágico lo expresaban en la poesía indígena a través de poemas. Por medio de metáforas y símbolos, los pueblos de las altas culturas expresaron la lucha entre la vida y la muerte.  En medio de los hombres están los dioses, cuyos orígenes constituyen un verdadero misterio. En la etapa mágica el hechicero era el invocador de las fuerzas benignas y su lenguaje, de carácter ritual, contenía los elementos de una poesía, espontánea y revelada. En una etapa posterior, el lenguaje simbólico y religioso, sirvió para dejar testimonio, con patético acento lírico, de la destrucción de sus culturas en manos de los conquistadores, como en este poema escrito en náhuatl, después de la conquista:
"Todo esto paso con nosotros. Nosotros lo vimos, nosotros lo admiramos. Con suerte lamentosa nos vimos angustiados. En los caminos yacen dardos rotos, los cabellos están esparcidos. Destrechadas están las casas, enrojecidos tienen sus muros"

Aztecas
Es un pueblo que dominó el centro y sur del actual México, en Meso América, desde el siglo XIV hasta el siglo XVI.


 Literatura

Le escritura azteca o náhuatl, fue videográfica o jeroglífica, y estaba en la ultima etapa de elaboración, es decir, la fonética, cuando llegaron los
españoles. Los aztecas no habían podido todavía representar los sonidos
La literatura náhuatl es conocida, sin embargo, por diversas fuentes que han llegado hasta nuestros días.
Lo que se conoce hoy en día de la literatura Nähualt se debe a las crónicas de los misionesros o la tradición oral.  Se sabe, así, que entre los aztecas llegaron a formarse verdaderas escuelas literarias de  literatura náhuatl debido a las crónicas de los misioneros o la tradición oral,hubo tres grandes centros culturales: Tenochtitan (México), Texcoco y Cualhtitlán. Los géneros literarios mas cultivados fueron la lírica, la épica y  el drama.
La poesía lírica estuvo íntimamente ligada a la música y a la danza, o sea, que la poesía era cantada y bailada. Esta poesía era anónima e intervenían el compositor de la letra, el músico y los bailarines y cantores. La temática no era muy variada, y trataba principalmente de la fugacidad de la vida, el enigma de la muerte con frecuentes alusiones al mas allá, la vanidad del hombre y la rapidez del goce en la vida. Estaba impregnada de ideas religiosas, acordes con el concepto azteca de la vida, que en su opinión, consistía en la guerra, la muerte, el mundo de ultratumba y las clases sociales. No quedan sino escasos vestigios de la poesía amorosa o satírica. Los aztecas componían himnos religiosos en honor a sus dioses, que provenían de la inspiración de compositores oficiales de los templos. En materia épica o guerrera los aztecas tuvieron una profunda conciencia. Escribieron problemas sobres sus héroes y la historia, bastantes rudimentarios, en los cuales mezclaban ciertos lirismos.
Poesía azteca    El ave roja de la diosa
El ave roja de Xochiquetzal
se deleita, se deleita sobre las flores.
Bebe la miel en diversas flores:
se deleita, se deleita sobre las flores.Cant. Mex., f. 61 R.,  lin. 17 ss.  Romances de los señores de la Nueva España, con leves variantes
La flor y el canto
Brotan las flores,
están frescas, medran,
abren su corola.
De tu interior salen las flores del canto:
tú, oh poeta, las derramas sobre los demás.
Cant. Mex., f. 33 v.,  Iin. 19 s. Anónimo dc Chalco.
¿Acaso en verdad se vive en la tierra?
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.
Aunque sea jade, se rompe.
Aunque sea oro, se hiende.

y el plumaje de quetzal se quiebra.
No para siempre en la tierra,
solamente un poco aquí.

INCAS


Nombre genérico de los gobernantes cuzqueños, con equivalencia a soberano, quienes establecieron un vasto imperio en los Andes en el siglo XV. Los incas no eran un grupo étnico natural del Cuzco, se trataba de una población que emigró hacia el año 1100 DC. Los Incas carecieron de un sistema de escritura ideográfico o fonético. No se conservan restos del idioma imperial ni tampoco quedan documentos literarios escritos. Solo se dispone de tradiciones orales. El Inca Garcilaso, que la conoció dice que "es lastima que se pierda o corrompa, siendo una lengua tan galana". Las fuentes de la primitiva literatura quechua, además de la tradición oral, son los libros escritos por los españoles del tiempo de la Conquista, quienes han dejado transcriptas muchas composiciones de la época y aun anteriores.

La poesía Quechua
El quechua o quichua era la lengua principal de la mayoría de los habitantes del Tahuantinsuyo (Imperio Inca) y aún hoy es hablada por miles de personas en América Latina. Textos quechuas recogidos por el cronista nativo Felipe Guamán Poma de Ayala y por el religioso mestizo Blas Valera (citado por Garcilaso de la Vega).Se respeta la escritura original tomando las versiones paleográficas de John Murra - Rolena Adorno para la obra de Guaman Poma.





HARAY HARAUI 317 [319]  (FRAGMENTO)
Haray haraui
¿Acoyraquicho Coya raquiriuanchic?
¿Tiyoyraquicho Ñusta raquiriuanchic?
Cicllallay chinchircoma captiquicho
Umallaypi sonco rurollaypi
Apaycachayquiman

Entre los principales autores y divulgadores de la literatura quechua, se destacan los peruanos José María Arguedas (1911-1969) y Kilku Warak”a, seudónimo de Andrés Alencastre (1909-1984).A continuación, otro ejemplo de la literatura quechua. Esta es la poesía “Qonqawankimanchu”, escrita por Kilku Warak”a:
Chay sunquykin, mat”i sunquykin
chay waqayniypa k”ayasqan rumin
q”uñi qisayman tukurqan
chiripaqpas wayrapaqpas
Qhichipraykiq llanthullanpin
kawsayniyta samachirqani,
puka ñukch”u simiykimantan   kawsay yawarta ch”unqarqani
La poesía incaica se caracteriza por el panteísmo o adhesión a la tierra, propio a una civilización agrícola-militar, en la que los animales, las plantas y las flores, ocupan un lugar importante. Además del panteísmo, es perceptible en la poesía incaica una tristeza típica del indígena, que, sin embargo, no tiene el mismo sentido que le da el hombre moderno. La lírica incaica y su posterior evolución, la mestiza, tenían distintos tipos de composiciones. Entre ellas el wawaki, que era cantado por coros juveniles de ambos sexos en las festividades de la luna o durante las noches de guardia en las sementeras. El yaraví, que eran expresiones líricas, por lo general de temas amatorios y sentimentales que fue raíz del actual yaraví peruano. El Huayno, de carácter erótico; el hahuay o lamento; el triunfo o canción alegre del trabajo y la victoria, que también paso al arte mestizo; el aymoray, poesía ligera de inspiración rural, que empleaba a menudo el dialogo; la poesía ritual y otras formas.

Mayas

 El periodo formativo comenzó, cuando menos, hacia el 1500 a.C. Durante el período clásico, aproximadamente entre el 300 y el 900 d.C., los mayas extendieron su influjo por la zona sur de la península de Yucatán y el noroeste de las actuales Guatemala y Honduras. Se construyeron entonces los grandes centros ceremoniales como Palenque, Tikal y Copán. Los centros mayas fueron abandonados de forma misteriosa hacia el año 900 y algunos individuos emigraron al Yucatán. En el periodo posclásico, desde el 900 hasta la llegada de los españoles en el siglo XVI, la civilización maya tenía su centro en el norte de Yucatán. Los pueblos mayas desarrollaron un método de notación jeroglífica y registraron su mitología, historia y rituales en inscripciones grabadas y pintadas en estelas (bloques o pilares de piedra), en los dinteles y escalinatas y en otros restos monumentales. Los registros también se realizaban en códices de papel ámate (corteza de árbol) y pergaminos de piel de animales. Sólo existen tres muestras de estos códices: el Dresdensis (Dresde), actualmente en Dresde; el Perezianus (Peresiano o de París), en París; y el Tro-cortesianus (Tro-Cortesiano o Matritense maya). Estos códices se utilizaban como almanaques de predicción en temas como la agricultura, la meteorología, las enfermedades, la caza y la astronomía. En el siglo XVI se escribieron textos en lengua maya pero con alfabeto latino, y entre los más importantes se encuentran el Popol Vuh, relato mítico sobre el origen del mundo y la historia del pueblo maya.
Popol Vuh o Libro del consejo
Se transmitió originalmente por tradición oral, hasta mediados del Siglo XVI, en que fue escrito por un indígena en lengua quiché pero con caracteres latinos. Este fue traducido al castellano por Francisco Jiménez, cura párroco de Santo Tomás Chuilá, antigua población de Guatemala. El popol vuh narra la historia de la creación de los pueblos quiches En el ámbito literario, América indígena desarrolla una literatura colectiva transmitida oralmente de generación en generación.

La creación según el Popol Vuh  (Fragmento)

Ésta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo. Ésta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas ni bosques: sólo el cielo existía. No se manifestaba la faz de la tierra. Sólo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión. No había nada junto, que hiciera ruido, ni cosa alguna que se moviera, ni se agitara, ni hiciera ruido en el cielo. No había nada que estuviera en pie; sólo el agua en reposo, el mar apacible, solo y tranquilo. No había nada dotado de existencia .Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad. Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules. Llegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gugumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí Tepeu y Gugumatz. Hablaron, pues, consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamiento. Entonces se manifestó con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre…
Otros grupos indígenas destacados.
Guaraníes   

Se localizaban sobre el territorio de la provincia de Misiones y Paraguay . Se destacaron en la fabricación de cerámica y tejidos.

Literatura de los Guaraníes
La casi totalidad de esa producción es de inspiración religiosa, lo cual muestra la trascendencia del fenómeno religioso, a tal punto de dar origen a la expresión capital de la cultura guaraní. Es así que los textos Guaraní siguieron ignorados hasta1914, fecha en que Kurt Nimuendaju Unkel, un  antropólogo alemán, publicó un corpus recogido entre los Apapokúva-Guaraní de la frontera brasileño- paraguaya, aparecido  en Zeitschrift für Ethnologie, T. XLVI, Berlín, 1914, bajo el título  de “Die Sagen von der Erschaffung und Vernichtung der Welt als  Grundlagen der Religion der Apapokúva-Guaraní”. En realidad, en Paraguay los textos Apapokúva fueron conocidos recién en 1944, cuando Juan Francisco Recalde publicó en San Pablo la traducción al español y al guaraní paraguayo —que constituye una proeza—bajo el título de Leyenda de la creación y juicio final del mundo como fundamento de la religión de los Apapokúva-Guaraní.
Las primitivas costumbres del Colibrí  ( fragmento)
Las divinas plantas de los pies, el pequeño asiento redondo:
en medio de las tinieblas primigenias los creó,
en el curso de su evolución.
El reflejo de la divina sabiduría (órgano de la vista),
El divino oye-lo-todo (órgano del oído),
las divinas palmas de la mano con la s ramas floridas (dedos y uñas),
las creó Ñamandú, en el curso de su evolución,
en medio de las tinieblas primigenias.
De la divina coronilla excelsa las flores del adorno de plumas eran (son)
gotas de rocío.
Por entre medio de las flores del divino adorno de plumas
el pájaro primigenio, el Colibrí, volaba, revoloteando.


Mapuches  

Con el tiempo, la interacción cultural entre indígenas y demás habitantes del país ha aumentado, provocando la aparición de autores mapuches que escriben en español y/o en su lengua, mapudungun, simultáneamente, de acuerdo a las convenciones de su tradición oral y de la literatura escrita de origen europeo.


De este modo, en la sociedad mapuche coexisten dos expresiones literarias distintas: la etnoliteratura, manifestación oral en mapudungun de la memoria ancestral e histórica, regida principalmente por reglas intraculturales, y una literatura bilingüe mapudungun-español, o sólo en español, escrita por autores mapuches según convenciones interculturales. Por lo tanto, se trata de textos conformados con categorías mapuches y no mapuches (wingka) en su enunciación, en su enunciado y en la concepción y modelo de texto y literatura. Los primeros textos de un autor mapuche controlados por una concepción etnocultural y no etnoliteraria. 
El sujeto de los poemas de Queupul es un mapuche consciente de su condición étnica
DIMÚÑ MAMËLL 
(en idioma mapuche)
EL ARADO DE PALO 
(traducido al castellano)
Nëgla afín tëfa chi mapu, tañi dimúñ mamëll meu. 
Gandnán tañi dungu, tëfa chi wirhíñ meu.
Quiero romper la tierra con mi arado del palo. 
Y sembrar en las melgas mis palabras sencillas.
Kintuán tañi ënkëlén rakiduam. 
Kintuán yeupau chi antë.
Quiero trazar la recta de mis propios anhelos. 
Y buscar simetría en las horas pasadas.
Guërrhé afíñ, thorfán lafkén. 
Kuduán huente lafkén.
Quiero tejer las hebras de las blancas espumas. 
Y tenderme en la felpa de una alfombra marina.
Foki rekeléi, tañi piuke. 
Lef thripa mekéi, tañi mollfë;
Mi corazón de choapino, está hecho de voqui. 
Y mi sangre, en las venas, rompe las compuertas.
Lladkën kultrúng, petu amúi ka mapu. 
Re nguëmán meu, amuléi.
El cultrún pesimista, lentamente, se aleja. 
Y en sus notas emergen angustias añejas.
Pefíñ ta këyén, rangui peskín foye. 
Nëmë, nëmë tu pái, këm-me ñëmëñ; ka humautu pái.
Tengo la certeza de haber visto la luna. 
Inhalando el canelo o durmiendo en la ruca.
Hillkún thruthruka llankë nakëm-mí, tañi hueñang kën. 
Ganfill hueda dungu, nguëmaleyeu.
La trutruca rebelde vierte su quejumbre. 
Tatuada de infamia y desprecio sin nombre.
Negla afín-tëfa chi mapu, tañi dimún mamëll meu. 
Gandnán tañi dungu, tëfa chi wirhíñ meu.
Quiero romper la tierra con mi arado de palo.
Y tenderme en el surco de mis viejos anhelos.

Los Tupí Guaraní

Argentina, Paraguay, Bolivia, Brasil.  Lengua quechua
Cuenta la historia TUPÍ GUARANÍ que dos hermanos TUPÍ y GUARANÍ viajaban por estas tierras con sus esposas y familias hasta que debido a disputas entre ellas  pactaron separarse. Así GUARANÍ se dirigió hacia el este, dando origen a los Pueblos que conocemos como Guaraníes en Paraguay, noroeste de la Argentina y sur de Brasil. Mientras que TUPÍ se dirigió al oeste estableciéndose en la zona de Bolivia, noroeste de la Argentina, norte de Chile y sur de PerúEn 1986, en la Argentina los TUPÍ GUARANÍ (ambas ramas: arawak y guaraní) eran 23.00 y en Bolivia 18.000, respectivamente. La civilización guaraní no conoció la escritura, hecho que, como lo demuestra la etnología contemporánea, no constituye un rasgo de inferioridad ni de lo contrario. Significa, más sencillamente, que la tradición oral era suficiente para las necesidades de transmitir la memoria colectiva, la falta de escritura no es carencia de literatura.
Los Guaraní tenían una, de tal fuerza que al cabo de 400 años nos llega en el esplendor de su diversidad y de sus sutiles matices, habiendo sido capaz de resistir a los embates de todas las “reducciones”. Y nos llega transmitido en un libro viviente, con páginas de labio-lengua-memoria, indestructibles como el aliento del pueblo que la fue creando y recreando desde el amanecer del tiempo. En realidad, en Paraguay los textos Apapokúva fueron conocidos recién en 1944, cuando Juan Francisco Recalde publicó en San Pablo la traducción al español y al guaraní paraguayo —que constituye una proeza—bajo el título de Leyenda de la creación y juicio final del mundo como fundamento de la religión de los Apapokúva-Guaraní. La edición de Recalde fue tirada a 100 ejemplares mimeografiados.
La recolección de los textos Apapokúva ha sido posible gracias a la integración de Kurt Unkel a ese grupo Guaraní, que le adoptó, en 1906, como miembro, habiendo recibido en la ceremonia iniciática su nombre como “cualquier honrado gua raní”, por parte del pajé. (Nimuendaju, “el ser que crea su propio lugar”, fue adoptado por el etnógrafo alemán como primer apellido, al hacerse ciudadano brasileño). Aparte el valor literario intrínseco, los textos recogidos por Nimuendaju tienen el gran mérito de haber revelado la existencia de una rica producción literaria guaraní, hasta entonces desconocida.

bibliografía - fuentes 
América Precolombina – Ana Gelfo.
Literatura guaraní – Rubén Bareiro Saguier.
Estudios filológicos – Poesía mapuche – Iván Carrasco M.


                                                           
(c)Magda Lago Russo
escritora
Montevideo
Uruguay

Reflexiones sobre poesía, narrativa y arte - Elida G. Farini

                                        
 Para celebrar la palabra, ese don precioso de la humanidad, que entre los seres vivos  es sólo patrimonio del ser humano, es necesario buscar el  lado positivo de las diferentes voces.
 La palabra construye un lazo que une con su lenguaje la vida de los pueblos y,  aunque siempre se busquen los aspectos mejores,  también puede llegar a desunirlos. Valorar la palabra literaria, esa que está en los corazones de quienes aman lo bello de la expresión verbal, es función del autor y del  lector. El primero sentirá  realmente pasión por las letras, el segundo aguzará sus sentidos para gozar de tal expresión artística, si se siente atraído por ella.
En los territorios de la imaginación la voz poética  puede  alcanzar la cima de la espiritualidad. La poesía con su valor trascendente logrará convertirse en el espejo del alma humana, muchas veces inserta en un mundo adverso y violento. El escritor, el poeta, crea una visión nueva y distinta de la realidad, ubicando a las letras en la justa medida entre aquello que hace a la existencia material  y a la profundidad del espíritu, tratando de mantener un  buen equilibrio entre ambas fuerzas permanentes.
Dante decía que “la poesía es la gloria de la lengua”.
La poesía está en todas partes, es posible encontrarla en la mirada, en la flor, en el cielo, en la armonía de un rostro, aún en la miseria y la desolación, pero ella llega cuando menos se espera, como un llamado de otra dimensión, como un rayo o una fuerza arrolladora que obliga al poeta a   transcribirla, como si surgiera dictada por voces sobrenaturales y se manifiesta en el sentir de las fuentes fundamentales del vivir.
Ella traspasa los límites cotidianos, con los dones de la imaginación, del pensamiento, buscando los procesos interiores del ser. El poeta llega a convertir la simple palabra  en metáfora ardiente, en sugerente voz creativa, en un vuelo elevado hacia caminos ignorados. Lo importante en esta transcripción de imágenes, sentimientos, valores  encontrados es el impacto de la emoción que cada autor desarrolle en su obra, porque sin emoción el arte se diluye. Expresa Rubén Darío que: “el verdadero poeta comprende todas las maneras y halla la belleza bajo todas las formas”.
La poesía y la narrativa, ya sea novela o cuento, no pueden compararse, salvo si se trata de relacionarlas con una prosa poética. El narrador se nutre de muchos y diferentes elementos, conceptos, voces, sentimientos. Allí la imaginación, la creatividad, la ficción tienen roles importantes. También están la memoria, los recuerdos, los paisajes naturales o interiores, el juego de los personajes, de las situaciones y  de las personalidades, los sabores, los aromas, los lugares, las historias, los sueños, etc. Todo cabe en una novela.
Lo fundamental en la misión  del  narrador es acercarse  al lector con su mensaje, con su obra, para que esta sea fructífera. Sin la interpretación del receptor la tarea sería vana.  Así  se completará el sentido de la creación, cuando el lector, con su entendimiento y su libertad  alcance a interpretarla, a  comprenderla  y a gozarla.
Todo arte es un acto de amor  que se realiza para elevar la espiritualidad. En épocas de violencia y dolor hay que valorar estos actos para que puedan ser multiplicados.  Hay que recordar que los escritores, que deben mantener la consigna de  continuar con sus principios éticos irrenunciables, son quienes valorizan los idiomas y enriquecen las culturas de los pueblos, desde tiempos antiguos. Ellos son quienes, desde siempre, pusieron alas a sus propuestas, a sus sueños e ideas y aportaron el valor de sus conocimientos, de sus pensamientos, contribuyendo a elevar el espíritu del hombre.
En sus diferentes aspectos, los autores, que  son testigos del mundo en que habitan, no son ajenos  a lo que en él sucede, porque también  son  protagonistas en su diario vivir. Muchas veces están al margen de los acontecimientos, en los bordes del dolor, en las orillas de las situaciones  que la vida misma le depara, pero generalmente son capaces, desde el ángulo creativo,  de representar y de interpretar  lo que acontece, en la estatura de su propio sentir, como artífice de su época.
La literatura puede estar poblada de magia, si la realidad, la ficción o la mentira  elaborada para alimentar la obra, que tal vez sea paralela a la historia, se complementen para lograr el andamiaje y la estructura literaria que se desea conseguir.  Pero esos espejismos novelescos, deben parecer reales, semejar verdades que hagan sumergir al lector en mundos desconocidos, atractivos  y subyugantes, que lo impelen a continuar con la lectura del texto. En las novelas hasta los sueños más inesperados pueden volverse realidades.
Por eso su testimonio es siempre valioso y representa en sí mismo un compromiso con las generaciones venideras, pero aquel, indudablemente, debe ser ético, para que posea trascendencia. El concepto de escritor profesional está relacionado con el rol que se cumple a través de una función continua del autor, como tal y no una situación inestable de escribir o de transitar esporádicamente por la literatura. Sin embargo, hubo escritores que con un solo libro alcanzaron la consagración de su obra.
El artista, en general el autor,  observa la vida de una manera diferente. Se sumerge en su creatividad y a partir de imágenes cotidianas que la vida le ofrece y las propias vivencias que yacen en el subconsciente, extrae sus propuestas, a través del tamiz que le brinda su capacidad de concebir el arte.
Es a la vez observador y testigo. Destacar su rol es importante porque él deja su obra para el presente y  el futuro. En un mundo que cotidianamente va perdiendo los valores del espíritu, que desconoce los verdaderos méritos  de  quienes son ejemplos  a resaltar en su propia época, los artífices de la creación, deben ser  reconocidos,  distinguiéndolos con sus obras, como prototipos de la cultura de sus pueblos.

¿Qué es lo que a través de los tiempos prevalece, sino el arte y sus diferentes manifestaciones en todos los órdenes? Aunque no se conocen sus nombres, los artistas prehistóricos dejaron sus huellas en las pinturas de las cavernas, así como griegos, romanos y tantas otras valiosas civilizaciones realizaron maravillosas manifestaciones artísticas  de escultura,  arquitectura, pintura, música, literatura. Aún así, aunque se desconozca a los autores, sus obras han perdurado marcando la trascendencia del hombre a través de  las épocas, hacia la construcción  de caminos superiores.

(c) Elida G. Farini
escritora
Provincia de Córdoba