martes, 6 de mayo de 2014

Acerca del cuento "Continuidad de los parques" de Julio Cortázar

Julio Cortázar foto: (c)Alicia D`Amico


(Montevideo) Magda Lago Russo

Julio Florencio Cortázar Descotte  (1914 /1984). Fue un escritor, traductor e intelectual de nacionalidad argentina. Se lo considera uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, maestro del relato corto, la prosa poética y la narración breve en general, y creador de importantes novelas que inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano.
 Este cuento breve "Continuidad de los parques" apareció por primera vez en la segunda edición del libro Final del juego, (1964).
Un hombre volvía a  su finca después de resolver negocios, trató con su mayordomo sobre “aparcerías” y le escribió a su apoderado. Se sentó en su sillón de terciopelo verde (su preferido) que daba la espalda a la puerta y se puso a leer una novela que estaba a  punto de terminar.
La novela trataba de una pareja de amantes que se encontraron en una cabaña, ella lo estaba esperando, quería acariciarlo pero él la rechazaba porque habían premeditado el encuentro para planificar cómo matar a alguien. Buscando  coartadas y eliminando posibles errores. Los amantes llevaban mucho tiempo planeando el crimen (“Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores.”)
El tiempo de acción se concentraba en el encuentro de los amantes y el asesinato, y ambos estaban descritos en unas pocas líneas. Esta capacidad de relación reflejaba una gran destreza y sutileza por parte del autor.
Se acercaba el anochecer. Se separan a la salida de la cabaña; ella va para un lado y él para otro, salió  corriendo entre los setos y los árboles para llegar a una casa. En el camino, los perros no debían ladrar y el mayordomo no debía estar. Todo se cumplió como lo habían planeado. “Subió los tres peldaños”, entró a la casa. Recordaba lo que le dijo la mujer: primero una sala azul, luego una galería, una escalera alfombrada y al final dos puertas, no había gente en las habitaciones. Una vez que entró en la última habitación con el puñal en la mano, vio a un hombre de espaldas a la puerta sentado en un sillón de terciopelo verde leyendo una novela. En ese momento el lector (real) se da cuenta de que el hombre en el sillón es la víctima de los protagonistas de la novela. En cuanto al narrador, es omnisciente porque conoce todo acerca de los protagonistas, sus sentimientos y su actuar. Se sitúa fuera de la obra, narrada en tercera persona
En el cuento se unen dos historias: la del hombre que lee la novela y la de los amantes que lo van a matar En él, la ficción y la realidad se entrelazan en una historia circular
La narrativa cíclica de la historia es relevante, porque el hecho central o conflicto que convoca a un lector, sentado leyendo una historia, desemboca en él como víctima de su propia lectura, de su mismo relato. La estructura del cuento se rompe cuando uno de los personajes en la novela del  lector se introduce en su realidad, creando un efecto de cajas chinas.   El cuento narrado se  inicia introduciendo al lector real, en el mundo de un lector ocasional que se evade de la rutina a través de la lectura. El hacendado  huía de sus negocios refugiándose en su estudio para leer. Este espacio no es casual: aquí todo estaba organizado y cerrado al exterior. Un lector pasivo, que no se compromete con la lectura, que se dejaba llevar por ella, y que leía para evadirse. Sólo después de resolver lo de su mundo y encontrar todo en orden, podía  sentarse a leer frente al parque. Y la idea de parque no era casual, dado  que el  parque era un lugar inofensivo con árboles ordenados. Este lector necesitaba orden y tranquilidad para poder leer. Un lector verdaderamente comprometido y apasionado por la lectura.
“Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos.”
Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida.”Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba,” y sentía a la vez que “su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles.”
Aquí se platea el juego entre el lector y la novela, este lector no hacía un esfuerzo para leer, porque retenía lo que necesitaba para entender lo que pasaba superficialmente: los nombres y las imágenes. La metáfora “irse desgajando línea a línea” va adelantando el final.
Más adelante se lee:
“Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama.”
Con esta  oración se entraría al segundo párrafo porque cambia el ritmo de la historia, y cambia el punto de vista del narrador. Ahora éste se mete en la cabeza del lector de la novela y desde ahí cuenta lo que estaba leyendo. Al presentarse a los protagonistas de la novela: la mujer y el amante, todo se volvió vertiginoso. La mujer estaba “recelosa “se sentía temerosa, desconfiada.
Es interesante ver que ese parque que se continuaba, ahora es el bosque que oculta la cabaña y lastima al amante:”lastimada la cara por el chicotazo de una rama” Mientras el parque daba tranquilidad al lector, por su orden y porque lo mira de lejos, en la novela, el bosque tenía otro desorden, era agresivo con los amantes, pero también los ocultaba.  Esa continuidad de los parques era el punto de fuga, el punto por el que se pasaba de una ficción a otra. La comunicación de estas ficciones son los parques, uno el del lector de la novela y el otro era un bosque donde estaba la cabaña en que se reunían los amantes. Ambas ficciones se juntaron, porque
representaban lo fantástico. Este concepto implica la aparición de un ambiente cotidiano donde aparecen elementos raros, hasta que en esa atmósfera irrumpe un elemento fantástico, inexplicable, sobrenatural, que amenaza a los personajes. El texto empieza con hechos reales: un hombre leyendo en el sillón de su estudio, y poco a poco se van  mezclando con la historia, con la trama de la novela, hasta que llega un punto en el que los dos mundos se fusionan y forman uno solo, y es difícil diferenciar la realidad de lo ficticio. El hombre estaba tan sumergido en su libro que dejaba volar sin límites su imaginación y convirtiéndose en el nexo de los dos mundos. Se distinguen tres personajes importantes, el lector es el personaje principal; un señor de alta clase y los dos amantes. La amante es una mujer casada y está viviendo una aventura. Se supone que su marido, el lector, no le hacía suficiente caso. Estaba demasiado ocupado con sus negocios  y en el  tiempo libre se deleitaba con la lectura, se sentía protegido por la ficción, que a la vez es causa de distanciamiento entre la pareja. En el cuento, el conflicto que vivían los tres personajes (lector de novela y los amantes) se encontraba más allá del tiempo y orden lógico; si se mira objetivamente lo que ocurre es que dos amantes debían deshacerse del esposo de la mujer para continuar su romance debido a que la situación del engaño se había hecho insostenible.
“El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada.”
Había entre ellos un puñal que comenzaba a entibiarse, comenzaba a cobrar vida, porque la idea de matar también cobraba vida, como para el lector, estos amantes cobraron vida gracias a su imaginación (“dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento”). Era el anhelo de los amantes, el pecho de ellos que dan vida al puñal, sus pasiones, sus deseos, iban alimentando la idea de matar. La libertad latía, al unísono con el corazón de los amantes. Esa libertad era como un animal, esperando el momento para atacar. De la misma forma estaban  los amantes. Así la libertad, el puñal y los amantes se transformaron en uno solo.
La referencia al sillón de terciopelo verde daba la pauta de lo que estaba pasando realmente. Se comprendió que se ha producido, el hecho fantástico, el cuento cerró cuando volvió al comienzo  muere  el lector que está “leyendo una novela”,
“Continuidad de los parques” es un cuento que sorprende en primera instancia, que no puede ser percibido  por medio de una primera lectura. Este relato requiere cierto detenimiento; sólo una segunda lectura, y hasta  una tercera comienzan a develar ciertos indicios que el autor va dejando. Es un ejemplo del realismo mágico o realismo fantástico. Según el recientemente desaparecido Gabriel García Márquez en 1952 expresaba:”El realismo mágico es la visión diaria de un modo objetivo, estático y ultra preciso,…con la introducción poco enfática de algún elemento inesperado improbable que crea un efecto raro…”
EL “efecto “que produce Cortázar es que ha jugado hábilmente con las expectativas del lector con destreza lo ha llevado al territorio de lo fantástico sin que  se diera cuenta. En la última frase del relato ha mostrado cómo se produjo el tránsito de lo real a lo fantástico, la sorpresa se ha apoderado del lector, pero no ha habido tiempo para más. El cuento se ha acabado dejando una extraña emoción. Para conseguir este efecto, Cortázar ha dispuesto los elementos con precisión  El autor consigue que la lectura del texto sea motivo de placer, de emoción para cualquier lector, o al menos no lo deja indiferente.

(c) Magda Lago Russo
Montevideo
Uruguay

Magda Lago Russo es escritora

1 comentario:

  1. Lo estoy releyendo hoy viernes 6 de mayo de 2016, es mi cuento preferido, excelente análisis.

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