viernes, 20 de enero de 2017

Allende, la leche y yo de Reinaldo Edmundo Marchant se presentará en Chile

Reinaldo Edmundo Marchant junto a otro joven
en la Argentina 


















Reinaldo Edmundo Marchant junto a otros jóvenes en la Argentina 


(Buenos Aires)
El jueves 26 de enero a las 19 se presentará el libro Allende, la leche y yo de Reinaldo
Edmundo Marchant en el Café Literario de Providencia, Parque Balmaceda,
Metro Salvador, Santiago de Chile.
Presentan Manuel Silva Acevedo (Premio Nacional de Literatura), Amante
Eladín Parraguez (escritor y académico) y Daniel Melo (Diputado de la República).
Estacionamiento en el mismo lugar, se compartirá un vino de honor.
Reinaldo Edmundo Marchant, escritor y diplomático, vivió en la Argentina junto a
su familia a partir de los 16 años,suerte que también corrieron otros jóvenes porque
sus familias fueron expulsadas de su país natal. Llegó a la Argentina cuando aún
vivía el Presidente Juan Domingo Perón.
"Estos cuentos de Reinaldo Edmundo Marchant surgen de historias y circunstancias
vividas en carne y hueso en una oscura época de Chile. Como en sus demás obras,
el autor hace gala de una pluma versátil, poniendo en los ojos del lector, una diversidad
de historias apasionantes como "Allende, la leche y yo" y "La última plegaria de André
Jarlan".; de denuncia como "Resort Penal Punta Peuco"; historias de infiltrados: "Estefany"
o "La manzana", una impactante historia de un detenido que pierde el juicio gracias a las
torturas. Pese a la complejidad temática - nada menos que Augusto Pinochet agazapado
en el poder - , son cuentos nítidos, originales, con una envolvente dosis hipnótica, a ratos
graciosos y dramáticos, que develan con brío la eterna densidad de la dictadura militar.
Allende, la leche y yo, sin duda viene a llenar un espacio donde la creación literaria
ha tardado en llegar: sumergirse en la opacidad de los diecisiete años de represión.
Marchant nos brinda esta posibilidad entrañable, apuntando no sólo a quienes cometieron
barbaridades humanas, sino también a aquellos que estuvieron con el Presidente Salvador
Allende; lo abandonaron en sus últimos momentos, emigraron a Europa y volvieron "renovados"
a ocupar importantes cargos gubernamentales.
El libro se sostiene por el valor de una poderosa fuerza narrativa, y el instinto creador de uno
de los escritores más prolíficos de la Nueva Narrativa Chilena..."







lunes, 16 de enero de 2017

Violencia de género por Rosario Valcárcel



(Las Palmas de Gran Canaria) Rosario Valcárcel

Abríamos el Nuevo Año cuando nos llegó de nuevo la triste noticia, el canto de la guadaña: Una mujer había muerto en manos de su novio, amante, marido o conocido.
Y entonces me acordé de un periódico, se llamaba “El Caso”, un semanario de sucesos que marcó una época. Un periódico que repleto de fotografías mostraba pasiones ajenas, destrucción, violencia, crímenes. Un día el titular de una noticia me quitó el sueño. Estaba aterrorizada, la crónica hablaba de un padre de familia, un “dechado de virtudes” que sin saber el por qué había asesinado con un hacha a sus tres hijos y a su mujer que dormía plácidamente. Aquellos hachazos sonaron durante mi niñez y siguen sonando cada vez que nos dan empujones, nos tiran al suelo, nos dan patadas o nos llaman “putas”.
Eso que ahora se llama guerras románticas, peleas, reconciliaciones abrazadas por amores, odios, insultos que terminan en llantos en hogares infelices. Un plato amargo llamado violencia de género que niega los derechos de las mujeres y reproduce desequilibrio y muerte entre ambos sexos, ya que no es exclusivo de un género. La destrucción de nosotros mismos.
Sé que no es un problema nuevo, antaño los hombres alardeaban de castigar a mujeres, controlar sus expresiones, movilidad y sexualidad. Un problema que ha estado presente en las sociedades, música, literatura como en el  Poema de Mío Cid” donde los condes de Carrión propinan una paliza a sus esposas, hijas de Rodrigo Díaz de Vivar, y las dejan muertas o Emma Bovary que no sobrevive a la psicología de las mujeres de la época o el silencioso clamor de “El color púrpura” una niña embarazada de su padre con 14 años.
Mujeres, que en los años sesenta del pasado siglo, decidimos ser libres, trabajar  para equipararnos a los hombres en igualdad de derechos, alcanzar una presencia en la sociedad, tener los mismos derechos y las mismas posibilidades.
Relaciones que actualmente desembocan en miedo, horror, estadísticas. Noticias que las cadenas nacionales nos muestran a diario: Vecinas que, con voces temblonas, interpretan a los periodistas lo inexplicable. Imágenes vivas de la muerte que recorren nuestros hogares como si de una película muda se tratara porque ya no nos impresiona. Entonces me pregunto:
¿Cuántas muertes necesitamos para erradicar un asunto que infringe los derechos humanos más universales, lastima la salud pública y nos deja la ausencia de rostros y niños huérfanos a los que decimos que mamá tuvo que irse al Cielo?

(c) Rosario Valcárcel
Las Palmas de Gran Canaria
España

Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com   

domingo, 15 de enero de 2017

La casa de Pepa Galarza, la casa más antigua de Luján

















(Buenos Aires)

Hace poco tiempo visité en la ciudad de Luján, Provincia de Buenos Aires la Casa
de Pepa Galarza. La casa estaba abierta e hice la visita guiada donde un guía explicaba
a los visitantes la historia de la casa, los materiales de su construcción, la historia de los objetos que estaban en su interior y también una breve historia de su restauración.




Se considera a la Casa de Pepa Galarza como el único exponente de arquitectura civil
colonial rural que existe sin alteraciones en la Provincia de Buenos Aires.
Gracias a la inclusión por parte del Municipio de Luján, de esta histórica vivienda en el
Decreto 132/04. impulsado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires a través del
Instituto Cultural, la construcción fue sometida a numerosos trabajos de restauración
inaugurados el 4 de noviembre de 2005 en conmemoración de los festejos del 250° aniversario
de la Villa de Nuestra Señora de Luján.
Posteriormente, y a causa de las inundaciones que se produjeron en Luján, hubo que restaurarla
nuevamente.

La Villa Nuestra Señora de Luján, cuyo Cabildo alguna vez compitió con el de Buenos Aires,
tiene una traza urbana desde mediados del siglo XVII. De la última mitad del siglo quedan
tres edificios que sn referentes fundamentales para entender nuestro pasado: el Cabildo,
la Casa del Estanco (mal llamada del Virrey) y la Casa de Pepa Galarza.
Esta se encuentra sobre la calle Lezica y Torrezuri número 881, dentro del Complejo
Museográfico Enrique Udaondo. La vivienda se compone de una sala y un aposento. Su
implantación es urbana en forma ortogonal a la calle. Su construcción es de mampostería
de ladrillos cocidos asentados en mortero de barro, paramentos exteriores encalados sin
rastro de revoque y el interior con revoque de bosta y barro que fueron restaurados. La
cubierta, que fue reconstruida alrededor de 1940, era de palmas con forma estructural de
par y nudillo (se considera que la original debió ser de madera dura); tiene correas y un
soporte de cañizo sobre el que se asientan las tejas musleras. Se forma un alero con la
saliente por hiladas avanzadas del remate de la mampostería. Las aberturas tienen un arco
escarzado y el guardapolvo superior. Las mismas deben ser mejor analizadas pues parecen
de reuso, tienen ALCAYATAS de muy diferentes épocas.
De la vivienda original sólo sobrevivió el núcleo principal, faltándole las construcciones
anexas que posiblemente eran de precaria factura, ramadas o ranchos.
Ambientación de la Casa hacia el 1800
Completando esta recuperación, el Museo organizó una puesta que recupera una vivienda que,por su naturaleza, no representa a las clases más altas, tampoco las humildes, pero sí a las clases medias de la época como comerciantes, pequeños propietarios rurales, funcionarios, etc. Por lo tanto su montaje se ha hecho con muebles y piezas que no corresponden a juegos integrales sino a la diversidad de las cosas que se van heredando o recibiendo por dote. Todos estos elementos fueron rescatados de la reserva del Museo especial e intensamente para esta muestra. La sala tiene imágenes religiosas y cuadros. Se encuentra el estrado, que muestra el espacio de la mujer, que recién será superado con los nuevos aires que trae la Revolución de Mayo. También el lugar de comer, con sus vajillas, cacharros, almireces, jícaras, diversos mates y sahumadores. Un detalle: la cocina está aparte de la casa. Una expresión que nos viene de lejos dice: pone la mesa, retira la mesa". Justamente porque a la hora del almuerzo y cena, la mesa, que estaba en la cocina, se traía a la sala comedor.
Patrimonio de todos los bonaerenses, la Casa de Pepa Galarza muestra hoy una nueva
cara y es la confirmación de que permanecerá en pie como parte de nuestra memoria.
fuente:
texto explicativo La Casa de Pepa Galarza, Arq. Carlos Moreno
http://museo-udaondo.tumblr.com/

martes, 10 de enero de 2017

John Berger y su compromiso con la escritura como medio de lucha política por Washington Daniel Gorosito Pérez

(México, D.F.) Washington Daniel Gorosito Pérez

Una de las obras de John Berger que me marcó como estudiante de Sociología fue la trilogía “De sus fatigas”, lectura obligada en la asignatura de Sociología Rural, justamente la temática es la del éxodo del mundo rural a las ciudades de Europa, integrada por “Puerca tierra”, “Una vez en Europa” y “Lila y Flag”.
Aunque como comunicador y escritor, me dejé seducir por su obra “Modos de ver”, que incluso la BBC, la transformó en serie para televisión. Aquí Berger nos da una mirada inédita del arte desde el análisis cultural marxista y un punto de vista crítico con la ortodoxia, develando las ideologías ocultas en las pinturas, no olvidemos que también fue un buen pintor y excelente crítico de arte, y denunciando las manipulaciones a través de interpretaciones ideológicas.
Este escritor y poeta inglés, fue desde su infancia un gran lector de literatura, autodidacta, se cuenta que siendo un niño su padre le quitó de las manos la obra “Ulises” del irlandés James Joyce, por considerar que la lectura de la misma no era adecuada para su edad. Posteriormente con el paso de los años,  ese ávido lector en su primera novela titulada “Un pintor de nuestro tiempo”, cambió la literatura y el arte. Debemos tener presente que Berger acudió a cursar estudios en la Central Scholl of Arts de Chelsea.
Veamos como visualizaba la escritura Berger: “La escritura tal como la concibo, no tiene un territorio propio. El acto de escribir no es más que el acto de aproximarse a la experiencia sobre la que se escribe; del mismo modo, se espera que el acto de leer el texto escrito sea otro acto de aproximación”.
En 1972, esa visión de la escritura llevó a que le entregaran el Premio Booker por uno de sus creaciones literarias,  su novela “G”, galardón que se concede a la mejor novela original escrita en lengua inglesa. Del dinero recibido, donó  el 50% a las Panteras Negras cuya frase de batalla era: ¡Todo el poder para el pueblo! Berger consideró que de este modo el patrocinador del galardón devolvía simbólicamente a los esclavos parte de la riqueza que les había arrebatado. En esta novela trata la evolución de la sociedad europea a lo largo del siglo XX.
En otras de sus obras como “Hacia la boda”, (temática enfermos de Sida), “Un séptimo hombres”, (temática el mundo de la emigración), y “King”, (temática de los sin techo), John Berger sigue mostrando con su pluma su solidaridad con los desfavorecidos de este mundo. Tuvo la enorme capacidad de interconectar en su obra el lenguaje, el arte, la humanidad, la política, la economía y la historia como manifestaciones culturales interdependientes.
Berger decía: “La historia constituye siempre la relación entre un presente y su pasado. En consecuencia el miedo al presente lleva a la mistificación del pasado”. Sin lugar a dudas la obra de Berger nos ayuda a entender este mundo tan complejo. Sus novelas hablan de una dialéctica moderada implacable entre memoria y pérdida, progreso y nueva barbarie y hace evidente un compromiso con la escritura como medio de lucha política. Berger comenzó a escribir porque sentía que lo que sucedía en el mundo era tan urgente que necesitaba hacer algo.
“Desde los pasados 10 o 15 años podemos decir que el mundo vive un nuevo orden mundial. Pero en realidad no es un nuevo orden, sino un nuevo caos mundial. Y este caos viene generado por las turbulencias que no son de carácter político, sino económico. Y todo lo que estas estructuras y personas deciden se enfoca únicamente a dos propósitos: a obtener más beneficios y, el segundo, no a mantener el orden sino a contribuir a que todos nosotros aceptemos de forma pasiva las condiciones que imponen precisamente para obtener más beneficios”.
Berger no quería autocalificarse como poeta, consideraba que “cuando se dice es poeta se describe una cualidad que incluye el valor y la sinceridad. Decir soy poeta equivale a decir ser inolvidable o soy sincero. Mejor dejar que juzguen los otros”. Y si era poeta y muy bueno. La poesía decía era su verdadera potencia política. John Berger murió en Antony, localidad próxima a París, en la mañana del 2 de enero. En un poema sobre la muerte Berger en unos versos dice:


                              ¿Cuál es la relación de los muertos
                               con lo que no ha ocurrido, con el futuro?
                               Todo el futuro es la construcción
                               en que su imaginación se empeña.

           
(c) Washington Daniel Gorosito Pérez
México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo, radicado en México